Ensimismamiento

Nos pasamos gran parte de nuestra vida ensimismados, es uno de los grandes defectos del ser humano. Tenemos tal capacidad para vivir de espaldas a la realidad, que recreamos una realidad paralela con tal precisión que terminamos por creernos nuestras propias ensoñaciones.

En ocasiones es para nosotros tan duro hacer frente a lo que realmente ocurre u ocurrió, que preferimos elegir aquello que menos daño nos hace, fabularlo y meternos dentro como si fuéramos personajes de cuento.

¿Por qué tendemos a vivir ensimismados?, buena pregunta. La mayor parte de nuestra vida no apreciamos aquellos que la misma vida nos ha dado, deseando aquello que ha sido dado a otros. En otras ocasiones no nos han educado en apreciar y valorar aquello que nos ha sido dado, y la mayor parte de las veces actuamos de manera irresponsable pensando que aquello que ahora existe lo hará para siempre, sin darnos cuenta de que esa persona, ese momento y ese lugar también desaparecerá.

Afrontar la vida tal cual es, puede llegar a ser una de las hazañas más dolorosas.  No todo ocurre tal y como lo habíamos pensado, de hecho, me atrevería a decir que absolutamente nada ocurre tal y como lo habíamos pensado, y ante estas circunstancias tendemos a frustrarnos y a negar lo que irremediablemente ya es.

¿Cuantas veces no nos habremos dicho a nosotros mismos frases como: sí, lo entiendo perfectamente; no te preocupes lo tengo superado; sí, hace tiempo que lo asumí...? y en realidad ni lo habías entendido, ni lo habías superado, ni lo habías asumido; pero tú te dices a ti mismo que sí para no ver lo que tienes delante: A TÍ MISMO.

En plena era virtual, pensamos que la vida son esos pequeños "avatares"  que vamos construyendo a lo largo y ancho de todas las redes sociales. Ahora vivimos más ensimismados que nunca, pensando que nuestra vida, como si de una sitcom se tratara,  es eso que dejamos reflejado en facebook, twitter, instagram... 

La Vida es sencillamente la Vida, y esta no puede ser recogida en un instante y reproducida más tarde apretando un botón, la vida es aquello que se desvanece en nuestras manos, como si de arena se tratara, mientras estamos pendientes de que llegue un nuevo whatssap al que contestar.

Vivir ensimismado es fácil, de lo que no nos damos cuenta es de cuanto daño hace ese ensimismamiento a la propia existencia vital, aquella que más importa, la nuestra, compartida con otros seres que también vagan por el mundo ensimismados.