The Lord of the Ring o la Magia del Destino

En ocasiones la vida se hace oscura, insegura, impenetrable como una gran cueva lúgubre y oscura donde es muy difícil atisbar que de real o bello esconde el destino para regalarte. Te haces pequeñito, y acurrucado en un rincón, esperas que el milagro se obre y que la gran interrogante, que desde hace tiempo se posa sobre tu cabeza, se desvanezca y aflore de nuevo la señal que te guiará al siguiente paso en la Vida.

Y de repente, mirando en lo profundo del páramo oscuro en el que te encuentras, vislumbras en la lejanía a las Tres Reinas Magas, mujeres bellas y luminosas que te hacen entrega de tu propio destino, y sobre la interrogante posada desde hace tiempo en tu cabeza se posa la V de la VIDA...esa por la que tantas veces se ha brindado.

La oscuridad comienza a ser menos, aunque todavía la incertidumbre pese en las espaldas y atenace al corazón y al alma, sientes el renacer, la vitalidad, ahora las preguntas son otras...

Miras hacia el pasado y el presente y das las gracias, por lo que fue, por lo que es, por lo que te ha sido concedido y lo que no, por lo que se te ha mostrado y enseñado, incluso por lo que te ha sido arrebatado.

La generosidad de la Vida es infinita, pero más aún lo es la de las personas que quieres y te quieren y son capaces de señalar con sus recuerdos, sus anhelos, vivencias y almas lo que marcó la Vida en tí, y de lo cual tan sólo podrás desprenderte compartiéndolo generosamente con otros, como a tí te fuera otorgado.

Ahora queda esperar, y observar con atención...Demos una respiración profunda y focalicemos nuestra atención en la VIDA...


Y llegamos a pensar que podíamos caminar solos...

Llevamos demasiado tiempo pensando que "solos" sin ayuda de nadie, podemos hacer cosas, grandes cosas, las mejores. Llevamos demasiado tiempo permitiendo que nos entreguen al individualismo, concretamente desde principios del siglo XX, lo que nos ha llevado a una especie de locura colectiva despiadada, los unos contra los otros.

Y no sólo contra el otro, sino también contra cada uno de nosotros mismo.

La Humanidad no puede sobrevivir sin que los seres humanos se miren los unos a los otros y se reconozcan. Sin embargo el mensaje que nos llega una y otra vez desde el exterior, desde la televisión, el cine, los diferentes medios de comunicación es que el individualismo nos llevará al Éxito. ¿Qué éxito, me pregunto?.

Hay un elemento básico y primordial, que ya nos enseñó Aristóteles, el ser humano es un animal social, y como tal necesita del otro, no sólo para sobrevivir, sino también para Existir, para Ser, para Re-conocerse, para Identificarse, para en definitiva, Vivir en Plenitud con el Todo y con Todos.

Tres son las características básicas del Ser Humano: el lenguaje, la sociabilidad y la asimetría. Todas ellas se retroalimentan a lo largo del proceso de socialización, desarrollo y evolución del ser humano, y se necesitan para poder seguir construyendo realidades, las realidades en las que nosotros nos encontramos inmersos en comunión con otros seres humanos.

A través de esta comunión y este reconocimiento, los seres humanos nos aventuramos en el descubrimiento de nuestra propia identidad, de nuestro propio ser, de nuestro propio camino, nos descubrimos por tanto a través del otro, ya que todo esto ocurre constantemente a través de la interacción que mantenemos con los diferentes grupos que nos acogen desde que nacemos: la familia, el colegio, los amigos, los compañeros de trabajo, nuestros vecinos...

Por lo tanto, en estos tiempos de oscuro individualismo sectario, escuchemos lo que anhela nuestra alma ¿de verdad que esta te dicta que vivas solo sin contar con nadie?. Una cosa es vivirse en soledad, muchas veces apreciada y necesitada para el propio proceso creativo y de conocimiento interior de uno mismo, y otra cosa es el individualismo, aquello que te lleva a apartarte del otro sin tan siquiera reconocerlo y tenerlo en cuenta.

Nuestra alma anhela otra cosa, la sociabilidad, la socialización, la comunicación, el identificarnos con el otro a través de nuestra propia diferencia y rasgos distintivos,. En definitiva, añora la riqueza de la propia Vida puesta en valor desde nuestra rica existencia dentro del Todo Universal al que pertenecemos.

Vive tu Vida compartida, mira a los ojos del otro e imprime tu mirada en su alma, al igual que él o ella lo hará en la tuya...


Amanecer en Galicia

Hoy no tengo por menos que agradecer, desde lo más profundo de mi corazón, el amor que se me brinda desde esa maravillosa tierra que es Galícia, donde sus gentes, ellos saben de sobra quienes son, me regalan un Amanecer hacia mi propia existencia cada vez que me otorgan el calor de sus casas, de sus almas y de sus conversaciones infinitas en lo profundo y en lo humano.

Gracias por acompañarme, por enseñarme, por nutrirme con vuestra presencia. Quien sabe lo que nos deparará el destino, pero la magia que envuelve mi vida  cada vez que nos encontramos, no conoce de espacio ni tiempo.