Renovarse (Impermanencia II)

En el proceso de renovación, del dejarse morir para después renacer, tal y como hacen los árboles en el otoño, es importante marcarse objetivos fácilmente alcanzables que nos permitan revivir con sabia nueva.

En ocasiones tendemos a marcarnos metas y objetivos imposibles, que finalmente nos hacen desencantarnos y abandonar nuestra intención de explorar nuevos caminos, quizá más interesantes, estimulantes o simplemente diferentes.

La mayor parte de las veces nos marcamos tareas faraónicas que nos llevan a la desilusión tras el primer intento; por eso es importante recordar que en la sencillez está el éxito para lograr nuestra meta, marcándonos objetivos sencillos, prácticos y de logro fácil. 

Si te encuentras en uno de esos momentos en los que realmente necesitas tiempo para tí, para "reiniciarte" y darte a tí  mismo una nueva oportunidad, te sugiero lo siguiente:

Práctica la meditación o la oración: darte la oportunidad de entrar en contacto contigo mismo, en silencio y quietud no va a acabar con tus problemas, dudas o inquietudes, pero desde luego te permitirá afrontarlas con mayor serenidad y sosiego. Además de darte la oportunidad de estar a solas contigo mismo durante unos instantes, que siempre es de agradecer.

Sal a pasear: la mayor parte del tiempo la pasamos sentados, caminar, bien por la ciudad, bien por el campo nos permite desconectar, reactivar nuestro cuerpo y relajarnos todo al mismo tiempo. Si es posible camina en silencio.

Escribe: un diario, un blog, cartas a ti mismo. Permítete expresarte. A veces cuando escribimos lo que sentimos, descargamos frustraciones y tensiones acumuladas durante el día.

Vuelve a la tierra: el contacto con el olor y la textura de la tierra es algo especial. Práctica la jardinería o participa en un huerto si tienes oportunidad, si no es así, cada vez que puedas ve al campo y hunde tus manos en la tierra, entra en contacto con aquello que también eres.

Cultívate: lee (mucho) la lectura es una de las grandes amigas del ser humano, nos permite encontrar no sólo nuevos mundos, sino descubrir nuevas facetas nuestras. Visiona películas, el cine es un magnífico "maestro" y descubridor de nuevos mundos. Pinta, mandalas por ejemplo, el acto de permanecer atento a los colores y formas también te permitirían tener tu propio espacio contigo mismo desconectando de todo los demás.

Como puedes observar no acabo de decirte nada del otro mundo, pero es que precisamente en la sencillez de nuestros actos descubrimos las cosas más Grandes, sin embargo cuando intentamos realizar cosas grandes terminamos por perdernos sin encontrar aquello que buscamos y anhelamos.

Date permiso, y reserva un pequeño momento para tí cada día. Adelante!!

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