El miedo, la culpa, la vergüenza

Que tres palabras, que tres conceptos tan dañinos para la evolución y el crecimiento del ser humano. Y sin embargo tan instaladas en nuestras vidas.

Desde la moral judeo-cristiana en la que vivimos instalados nos han hecho sentirnos culpables prácticamente desde nuestro primer aliento vital. Culpables por estar, por ser, por vivir...sentir vergüenza por existir,  por mostrar nuestra autenticidad y nuestra capacidad para Ser. En definitiva, nos han instalado en el miedo y nosotros nos hemos dejado, porque era lo "correcto".
¿Cuántas veces nos hemos dejado manipular desde el artificio de lo "correcto", de lo "adecuado" del "bien común"?. Demasiadas...

Pues bien, ha llegado el momento de la RESPONSABILIDAD, que inhabilita a la culpa, al miedo y a la vergüenza. Se acabó el señalar con el dedo y decir: "lo que me pasa es culpa de...". Tú eres Responsable de tu vida, de tus actos, de tus decisiones, en tí se encuentra la capacidad de tomar tus propias decisiones y asumir las consecuencias de las mismas. La RESPONSABILIDAD TE HABILITA EN EL PODER SOBRE TÍ MISMO, TE INSTALA EN LA LIBERTAD.


Cuando señalamos con el dedo y decimos que lo que nos ocurre es culpa de este o de aquello, les otorgamos el poder de dar y quitar, de concedernos o no aquello que tan solo nosotros podemos otorgarnos. Cuando nos referimos a "lo otro" desde la culpa, dejamos de ser libres para convertirnos en esclavos de la "gracia del otro".

La responsabilidad no espera actuaciones graciables de quien quiera otorgarlas, las toma por sí misma. Deja de vivirte en la graciabilidad del otro, y toma por tí mismo lo que es tuyo, lo que te pertenece, toma tu Vida.

Porque la Vida no te ha sido otorgada para que seas esclavo, sino para vivirte en Libertad. Manifiéstate Responsable y permite que la vida fluya a través ti  y contigo como protagonista.