Decir Sí a la Vida

Hay que decir Sí a la vida, en el asentimiento está el Camino hacia la Serenidad.
Esta es la frase que he construido, y utilizo casi a modo de mantra, desde que comencé un nuevo curso acerca de Intervenciones Sistémicas. Es curioso lo que aprendes de ti mismo y de tu propio mundo, cuando te concedes el tiempo necesario para observar.
Decía que hace una semana descubrí eso del Asentimiento. En principio es un descubrimiento duro, ya que el asentimiento lleva consigo el hecho de decir SÍ a TODO lo que ocurra en tu vida, sin excepción, sea lo que sea "bueno" o "malo". Caray! piensas, como voy a decir que sí a una enfermedad o a una pérdida dolorosa, pero que soy humana no un dios.
Sin embargo, cuando adoptas la "posición" del Asentimiento, tu visión de la vida cambia. Todo está bien tal cual es, todo es perfecto, la vida es perfecta, porque incluso aquello que te provoca inicialmente más dolor, al final, te conduce hacia donde tienes que ir, te coloca en el lugar que tienes que ocupar.
Ahora que me detengo a observar esto, me doy cuenta de que es verdad. Cada una de las cosas que me han ido pasando a lo largo de la vida ha sido por algo, no hay cabos sueltos, todo es perfecto tal cual es.
Y a este nuevo paradigma, se le añade algo más, nada dura y permanece eternamente, todo pasa, todo cambia, todo evoluciona.
Sí, es cierto, hay que decir Sí a la Vida, porque la Vida es lo más gande que nos han regalado.

Lo más sencillo es un abrazo

Hoy, casualidades de la vida, me ha llegado esto al correo, y me ha parecido uno de los vídeos más bonitos y conmovedores que he conocido.
Por mi parte poco más puedo añadir, tan solo reafirmarme en que, en lo sencillo, está la respuesta.
Disfrutad.
Os envío un cálido y profundo abrazo...desde el alma.

La Maldición de lo Auténtico

¿Por qué todo lo auténtico se va perdiendo por el camino?.
En los último tiempos son demasiadas las veces, que observo y me doy cuenta, la facilidad con la que perdemos y dejamos atrás lo verdaderamente auténtico. Con que facilidad somos capaces de crear cosas realmente auténticas con esencia y espíritu propio, y con la misma facilidad dejarnos llevar por la inercia y de repente perder la autenticidad de lo que hemos creado.
Demasiadas son la veces, y los momentos, en los que me doy cuenta como gran parte, de lo que yo pensaba que era mi mundo, se va derrumbando poco a poco; de como todo aquello en lo que creía se va derrumbando como un castillo de naipes, ¿qué es lo que no he visto?, ¿qué es lo que he dejado pasar?…
Quizá me he dejado llevar demasiado por las creencias y no he visto lo que verdaderamente había de verdad, puede ser.
Pero la pregunta que se ha instalado dentro de mí en los últimos tiempos es: ¿qué es lo que nos lleva a los seres humanos a perder la autenticidad de lo que creamos?.
¿Por qué cuando hemos creado algo por lo que merece la pena trabajar, de repente nos inunda la vena de expansión y lo hacemos bajo un modelo desarrollista, cuantitativo, insostenible y difícilmente sustentable? .
Quizá estoy en crisis, como el mundo, pero últimamente con demasiada frecuencia me doy cuenta de que ya no me importan aquellas cosas en las que he intentado consolidar e instalar mi vida. A lo mejor he estado ciega, pero de algún modo me abruma el hecho de que, cada vez con más frecuencia, siento que he errado el tiro. Quizá haya pasado demasiado tiempo luchando en lugar de trabajando, quizá haya perdido demasiado tiempo imaginando en lugar de construyendo, quizá ha llegado el momento de que ponga en práctica lo me dijo mi tío Vidal: sobrina cuando caes al río déjate llevar por la corriente, porque cuando nadas contra corriente terminas ahogándote, pero cuando fluyes con el río, al final, encuentras el tronco que te lleva a la orilla.
Tan solo espero que llegue pronto el tronco que me lleve a la orilla y comenzar a construir ese lugar, que ahora, a las puertas de mi madurez, cada vez voy necesitando más.
Todo guerrero necesita su descanso, y para mí ya ha llegado el momento de hacerlo. Ha llegado el momento de sentir, de disfrutar, en definitiva ha llegado el momento de reinventarse.

Respira...

Enciende una vela, ponte cómod@, cierra los ojos, respira lenta y profundamente ahora abre los ojos y exhala el aire lentamente sobre la llama de la vela, lo ves…eso es la vida.
Vivimos tan inmersos en nuestro quehacer diario, que ni siquiera nos damos cuenta de lo  evidente, que no por serlo deja de ser importante. De hecho, respirar es de lo más evidente y cotidiano, sin embargo si un día dejamos de hacerlo, sencillamente dejamos de existir.
¿Por qué nos hemos empeñado en no hacer caso a lo “pequeño”, a lo evidente, a lo cotidiano?. Sólo nos damos cuenta de lo que tenemos o compartimos cuando estamos a punto de perderlo o ya lo hemos hecho. ¿De qué pasta estamos hecho los seres humanos?. Generación tras generación, los más ancianos del lugar siempre nos dicen eso de: aprecia lo pequeño, aprecia lo importante de la sencillez, de lo cotidiano,…no nos entra en la cabeza.
Decía antes, hablando de lo sencillo y cotidiano pero esencial, que si un día dejamos de hacer algo tan cotidiano y evidente como respirar, dejamos de existir y esto enlaza con la siguiente pregunta ¿qué es lo que nos hace realmente existir, tener identidad, ser especial?, ¿qué es lo que nos hace respirar?...
Un día, cuando yo era pequeña, andaba ofuscada preparándome para un examen, por allí estaba mi abuelo y me preguntó por qué estaba tan nerviosa, le dije que para mí era importante estudiar y sacar buenas notas para conseguir muchos títulos, ser mejor y ser muy importante, a lo que mi abuelo me respondió  que obtener muchos títulos no iba a lograr que yo fuera mejor, que de lo que tenía que ocuparme, sencillamente, era de ser mejor persona y eso no me lo iba a proporcionar ningún título. En ese momento no entendí lo que me dijo mi abuelo, sin embargo hoy a mis 36 años lo entiendo perfectamente, que lástima que ya no pueda compartir esto con el abuelo…
¿Y qué tiene que ver todo esto con el respirar?...mira a tu alrededor, mira hacia ti mism@, ¿qué ves? ¿Qué es lo que te hace respirar?, ¿qué es lo que te hace inhalar lenta y profundamente haciendo que te sientas segur@, agusto, ser tú mism@?. ESO eres tú, eso es lo verdaderamente importante, eso es la Vida misma. Respira lenta y profundamente, ponte el abrigo, sal a la calle y VIVE!.