La conciencia de lo finito o el hecho de irse a la mierda

Todo se acaba, hasta la mayor de la montañas con toda su grandeza, a medida que vaya pasando el tiempo irá desapareciendo con él. Es ley de vida, es algo normal, la vida en sí misma es perecedera y con ella todo lo que alberga.

Los ciclos de nuestra vida nos invitan a morir un poco cada día, a encontrar en esa pequeña muerte diaria el impulso para seguir viviendo, para seguir anhelando cosas importantes que vivir. Visibilizar esa parte y entender la vida como un continuo finito que nos conduce hasta la grandeza inmensa del TODO en el final de nuestros días, es la gran misión que el ser humano lleva consigo a lo largo de su vida.

Aprender a aceptar que las cosas se acaban, y con ello se deja paso a cosas nuevas, es el gran reto del ser humano en este siglo.
En los últimos tiempos he podido comprobar, que el hecho de que las cosas se acaben  y las etapas terminen, es una de las situaciones más relajantes y estimulantes que puedan llegar a ocurrirte. Porque de este modo puedes volver a empezar, puedes volver a reinventarte. Hay momentos en la vida que tienes que preguntarte, ¿en realidad, que he querido hacer toda mi vida?, ¿cual ha sido mi sueño?, ¿por qué no lo he hecho?.

Ayer estuve viendo de nuevo "El hijo de la novia", en una de las escenas el protagonista habla de su sueño, de ese sueño que quiere cumplir antes de marcharse y que sencillamente es: "irse a la mierda", así tal cual. Con esta expresión, por otro lado tan argentina, el protagonista  lo que necesitaba expresar era que estaba cansado de preocuparse y reocuparse  de todo y todos los que estaban en su vida sin dedicarse tiempo a él mismo, sin apreciar lo verdaderamente importante, sin darse cuenta de las pequeñas cosas que en realidad le harían feliz.  Con lo cual, sí, de vez en cuando todos debiéramos ocuparnos de irnos a la mierda, de dar a las cosas la importancia que tienen, de terminar con etapas ya caducas desde hace tiempo y permitirnos empezar de cero para ver que pasa.

Así pues, si en los próximos días alguien, intentando ser despectivo con nosotros, nos manda a la mierda, agradeceremos el gesto. Porque en nuestro fuero interno sabremos que tomar ese camino nos conducirá hacia el sendero de saber quienes somos y para que carajo estamos en esta vida.

Buen encuentro contigo mismo.