La resistencia al CAMBIO

Es curioso comprobar como el ser humano se resiste a aquello, que en realidad, se da de forma natural, expontánea y perenne...EL CAMBIO. Puede que de otras cosas no esté segura, pero de que el cambio existe, y es consustancial a la vida misma, sí. Nada permanece del mismo modo y manera, ni tan sólo un nanosegundo. Sin embargo en la esencia egoica y egoista de nuestra existencia, nos resistimos a él como a la propia muerte, otra a la que por cierto no deberíamos tener tanto miedo, ni salir corriendo cada vez que se la menciona, pero de esto ya hablaré otro día.
Decía que nos resistimos al cambio, una y otra vez, sin darnos cuenta de que es en esa resistencia, y no el cambio mismo, donde encontramos los impedimentos para nuestra propia evolución. Tendemos a confundir cambio con caos, confusión, pérdida, cuando es precisamente la actitud de resistencia que adoptamos ante el cambio, lo que nos impide caminar con fluidez a lo largo de la vida.
Y es curioso comprobar también, que en esa misma resistencia al cambio, tendemos a repetir las cosas de la misma manera que lo hemos hecho siempre, de una forma insistentemente irracional, sin permitirnos ver otras ventanas que se abren ante nosotros y que nos permitirían tomar aire fresco y renovarnos ante el mundo.
Y así, obcecados en hacer las mismas cosas una y otra vez, del mismo modo, con la misma perspectiva somos nosotros mismos los que nos encerramos en dogmas, actitudes, comportamientos, visiones y pensamientos caducos.
Sí, es cierto, el cambio cuesta, pero es algo natural y como tal tenemos que sentirlo y asentirlo en nuestras vidas.
Ábrete a lo consustancial de nuestra existencia, a aquello que nos permite morir y renacer una y ota vez, a aquello que realmente nos hace vivir y sentir que vivimos. Abrete a la IMPERMANENCIA.
Decía Ghandi: "Sé el cambio que quieras ver en el mundo"; por lo tanto si quieres que tu vida fluya, fluye con ella, cambia con ella, se ella misma. Abre la ventana y respira aire fresco...

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